Renta Vitalicia: Todo lo que necesitas saber antes de contratarla

Renta Vitalicia: Todo lo que necesitas saber antes de contratarla

Uno de los productos financieros con cada vez más adeptos, son los seguros de rentas vitalicias. Se han convertido en una manera de complementar la pensión pública sin tener que preocuparse por sobrevivir a los ahorros.

Vamos a analizar en detalle este producto y podrás ver si te interesa o no, de acuerdo a tus necesidades. Ya te adelanto que puede ser una buena opción en algunos casos y muy mala en otros. Parte de esta información la he extraído de páginas como la Agencia Tributaria, Finect y otras. 

Qué son las rentas vitalicias

Las rentas vitalicias son un seguro de vida-ahorro que garantizan una renta mensual, trimestral o anual el resto de nuestras vidas. Para ello, transforma nuestros ahorros en rentas periódicas.

Esos ahorros se suelen aportar en un único pago (prima única) aunque también existen modalidades de varios pagos (primas extraordinarias).

Como cualquier otro seguro de vida, tenemos que tener en cuenta, que la cantidad que cobraremos como renta dependerá de los siguientes factores

  • Cantidad aportada (Cuanto mayor sea la cantidad aportada, mayores serán nuestras rentas)
  • Edad en el momento de la contratación
  • Sexo
  • Esperanza de vida
  • Tipo de seguro contratado
  • Etc.

No todos los seguros son iguales, la primera distinción que existe es el tipo de modalidad. Existen dos modelos de rentas vitalicias:

  • Inmediatas: Esta modalidad consiste en que una vez contratado el seguro, empiezas a cobrar la renta el mes siguiente. Esto tiene sentido a partir de los 60 años debido a las ventajas fiscales que ofrece. De hecho como veremos más adelante, cuanto mayor es la edad, mayores ventajas ofrece.
  • Diferidas: Esta modalidad, consiste en que se empieza a cobrar la renta en una fecha futura predeterminada. Puedes suscribir el contrato con 40, 50 años y empezar a cobrar a los 60 (20 o 10 años después). Esta modalidad, puede ofrecer la posibilidad de realizar aportaciones periódicas durante el tiempo de espera, hasta alcanzar una cantidad predeterminada, para que cuando llegue el momento, cobrar las rentas deseadas.

Tipos de seguros de renta vitalicia

Existen varios tipos de rentas vitalicias y es importante tenerlos en cuenta a la hora de escoger cuál puede convenirnos más.

  • Capital cedido: En este tipo de contrato, el seguro se queda con el capital aportado y te garantiza la renta vitalicia. No podremos recuperar el capital aportado. Esta modalidad es la que ofrece las rentas más altas.
  • Rentas constantes: Este tipo, ofrece la posibilidad de cancelarlo en cualquier momento pero recuperaremos lo aportado en función del valor del mercado (es decir que puede que no recuperemos la cantidad total). En caso de fallecimiento, los beneficiarios sí recibirán la aportación inicial. Como puedes imaginarte, este tipo ofrece rentas inferiores que el anterior.
  • Mixta: Como su nombre indica es una combinación de las anteriores. Se puede cancelar el seguro y rescatar el dinero en cualquier momento a valor de mercado. En caso de fallecimiento, los beneficiarios percibirán un porcentaje de lo aportado, dependiendo de cuánta cantidad haya percibido el asegurado en vida.

Una vez que ya conocemos que son los seguros de rentas vitalicias, vamos a ver que ventajas fiscales ofrecen.

Ventajas fiscales de las rentas vitalicias

En esta sección voy a destacar las ventajas fiscales que ofrecen las rentas vitalicias en España. En otros países tienen otras. Sin duda uno de los mayores atractivos que este producto ofrece, consiste en los beneficios fiscales asociados al mismo, los cuales van aumentando según la edad del asegurado.

Antes de nada, es importante destacar que las rentas vitalicias a diferencia con los Planes de Pensiones, tributan como rendimiento de capital mobiliario (19% menos de 6.000 €, 21% de 6.000,01 a 50.000 € y más de 50.000,01 € a 27%).

Suponiendo que se cobran unas rentas inferiores a 6.000 € anuales (menos de 500 € mensuales), el tipo efectivo aplicado se obtiene de la siguiente manera para una persona de 60 años:

Tipo efectivo aplicado = 24 % x 19 % = 4,56 %

Es una reducción de carga fiscal muy importante. ¡Del 19% a un 4,56%! De manera que la tributación de las rentas vitalicias queda como se muestra a continuación:

Edad del asegurado% del capital que tributaTipo efectivo que se aplica
Menos de 40 años40%7,6%
40 – 49 años35%6,65%
50 – 59 años28%5,32%
60 – 65 años24%4,56%
66 – 69 años20%3,80%
70 años o más8%1,52%
Tributación de las rentas vitalicias

Como puedes observar la tributación efectiva es mucho menor que si lo comparamos con otro productos de ahorro e inversión, como los fondos de inversión o los Planes de Pensiones. Además la cantidad neta de la renta percibido va creciendo a medida que el asegurado aumenta en edad.

Para ponerlo en perspectiva esto es lo que pagaría en impuestos mensualmente alguien a quien le corresponderían 500 € de renta mensual (6.000 € brutos anuales).

Edad del asegurado% del capital que tributaTipo efectivo que se aplicaCantidad en impuestos (anuales)Renta neta a percibir (anual)
Menos de 40 años40%7,6%456 €5.544 € (462 € mensuales)
40 – 49 años35%6,65%399 €5.601 € (466,75 € mensuales)
50 – 59 años28%5,32%319,20 €5.680,80 € (476,40 € mensuales)
60 – 65 años24%4,56%273,60 €5.726,40 € (477,20 € mensuales)
66 – 69 años20%3,80%228 €5.772 € (481 € mensuales)
70 años o más8%1,52%91,20 €5.908,80 € (492,40 € mensuales)
Cantidad a percibir con una renta vitalicia de 500 € mensual

Vemos que si decidimos empezar a cobrar las rentas con menos de 40 años, se nos va prácticamente la cantidad de una mensualidad en impuestos, mientras que a partir de los 70 años, percibimos prácticamente el renta íntegra.

Esta no es la única ventaja fiscal. A partir de los 65 años, si vendemos una segunda vivienda o liquidamos un fondo de inversión, estaremos exentos de pagar impuestos, si destinamos el dinero para cobrar una renta vitalicia con un máximo de 240.000 €.

Tenemos que tener en cuenta que en caso de que cancelemos el seguro de renta vitalicia anticipadamente, se pierden todos los beneficios fiscales y tendremos que pagar los impuestos correspondientes.

Las rentas vitalicias y las herencias

Las rentas vitalicias también ofrecen opciones que pueden interesarnos a la hora de planificar una herencia. Las modalidades que se pueden contratar con relación a los beneficiarios del plan en caso de fallecimiento son:

  • Capital a fallecimiento: De acuerdo con lo que se establezca en el contrato, en caso de fallecimiento del asegurado, puede dejar una cantidad que percibirán los beneficiarios. Puede darse como pago único o como un porcentaje de la prima inicial aportada.
  • Reversión de la renta: Esta otra modalidad consiste que en caso de fallecimiento, el beneficiario que escoja el asegurado, podrá recibir la misma renta que recibía el asegurado o un porcentaje de la misma.

La cantidad que se percibe en la renta vitalicia y el pago a los beneficiarios proceden de la prima aportada por el asegurado.

Estos seguros ofrecen la flexibilidad de escoger percibir una renta menor para dar a los herederos una cantidad mayor en caso de fallecimiento o al revés.

Además al igual que los Planes de Pensiones, las rentas vitalicias no forman parte de la masa hereditaria por lo que el asegurado puede escoger quién quiere que sea(n) los beneficiario(s) tras su fallecimiento.

Como puedes ver existen mucha variedad de seguros, lo cual te permite escoger el que mejor se ajuste a tu situación y de acuerdo con tus necesidades.

Riesgos de las rentas vitalicias

No todo es oro lo que reluce y con las rentas vitalicias es un claro ejemplo de ello. Como todo producto de ahorro y/o inversión tiene sus riesgos que tenemos que tener presente en todo momento.

 

No podrás rescatar todo lo aportado

Cuando contratas un seguro de renta vitalicia, debes entender que este producto está preparado para cumplir ese fin. No es un producto líquido y por tanto tiene sus riesgos.

Incluso escogiendo el seguro con una modalidad diferida y no habiendo empezado a cobrar las rentas, si deseas cancelar el seguro y recuperar el dinero, quizá no cobres todo lo que aportaste. La razón es porque los seguros invierten ese capital y si no ha ido bien la inversión puede que te lleves menos.

Es por eso que si decides contratar este tipo de renta vitalicia, debes prepararte para ir hasta al final con el mismo.

 

Las rentas vitalicias ofrecen una rentabilidad del 1 % – 1,5 %

Las rentas vitalicias no son un producto de inversión sino de ahorro. Es por eso que están enfocadas en ofrecer seguridad no rentabilidad. Por tanto el rendimiento de estos productos ronda alrededor del 1 – 1,5%.

Al ofrecer tan poca rentabilidad, es la razón por la cuál se necesita de una prima inicial elevada para conseguir una renta mensual media.

Sin embargo, la renta mensual que se nos ofrece es tan baja que solo sirve para complementar la pensión pública y no ofrece grandes resultados.

Esto es importante que lo entiendas. Estamos en tiempos donde los tipos de interés son muy bajos pero en un futuro se volverán a elevar y es posible que muchos ahorradores e inversores prefieran invertir en otros productos que les ofrezcan mayores rentabilidades.

Cómo ya he dicho en caso de rescate es muy probable que no podamos recuperar lo aportado. Además en caso de que la renta vitalicia fuese el resultado de haber trasformado un fondo de inversión o los beneficios de la venta de una vivienda, tengamos que pasar por Hacienda.

 

En caso de quiebra puede que no recuperes tu dinero

Al ser un seguro, no está cubierto por el Fondo de Garantía de Depósitos (el cuál cubre en caso de quiebra hasta 100.000 €) sino que pertenece a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.

En caso de quiebra, el Consorcio de Compensación de Seguros, liquidaría la entidad y trataría de devolver el dinero a los usuarios, lo cual no garantiza tu dinero.

 

¿Merece la pena contratar un seguro de renta vitalicia?

Como resumen de lo que hemos analizado hasta ahora, vamos a ver las ventajas y los inconvenientes:

Ventajas

Desventajas

En mi opinión es un producto que en determinadas circunstancias puede tener sentido (buscar eficiencia fiscal, temor a quedarte sin ahorros y querer complementar la pensión, etc.).

Es un producto que puedes considerar plantearlo después de los 50 años y mejor a partir de los 70 años.

Sin embargo, para mí es un producto que ofrece muy poca rentabilidad y solo tiene sentido en un contexto concreto. Además la idea de dejar mis ahorros en manos de una aseguradora durante 15, 20 o más años, que no garantiza mis aportaciones en caso de quiebra y sin poder rescatarlo sin pérdidas, hoy por hoy no me entusiasma.

Existen otras alternativas a la renta vitalicia como son los Planes de Pensiones o invertir a través de fondos de inversión. En estos dos artículos te explico más al respecto:

 

Conclusión

Como todo producto de ahorro o de inversión hay que estar muy atentos, leer muy bien la letra pequeña y echar cuentas para ver si es lo que más nos conviene.

Puede que este producto se ajuste perfectamente a tus necesidades o puede que no, pero el entender el funcionamiento de este producto te permitirá tomar las decisiones financieras adecuadas.

Mucho ánimo y feliz inversión 😉

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